27 octubre 2010

Pájaros parados en el aire

El dia que ella dijo que tenía bastante  los pájaros quedaron parados en aire, y algo más negro y viejo de lo acostumbrado se le quedó  a vivir adentro. Salió de casa poco abrigado, y esquivando transeúntes buscó  algún lugar en las afueras donde donde sentarse a esperar que el sonido de mar falsificado de la rodadura del tráfico lejano fuese arrullando a ese inquilino desconocido que vivía en su pecho realquilado.
Y una vez consiguió dejarlo dormido, no pudo más que quedarse despierto, mirando y escuchando, apurando esas horas raras en las que sólo él habitaba su cuerpo.

7 comentarios:

anna g. dijo...
has copiado un pasaje de mi pasado inmediato? las noches de insomnio hablo conmigo misma en voz baja para no despertar al demonio fantasma. un texto genial :)
neko dijo...
Y un día, volverá a despertar, pero eso ya será otra historia.

Ya es hora de dejar atrás todo y mirar el mar sin dudas ni porqués.

Un saludete!
El cajón del agua... dijo...
Demasiada empatía con él. Cero con ella. ¿Autocompasión?
pab dijo...
Aún cuando el relato hablara de mí (cosa que no sé ni yo), no sé si se puede considerar empatía o falta de ella el hecho de centrarse en un personaje u otro. ¿Está el narrador obligado a un reparto equitativo de la atención? No creo :)
Awake at last dijo...
Se llama insomnio, y se irá cuando hagas las paces contigo mismo, :-P

Mks.
El cajón del agua... dijo...
Todo lo que se escribe -sea o no literatura- es mentira -verdades incompletas- y, al mismo tiempo, autobiográfico.

Y el narrador nunca está obligado a nada :)
neko dijo...
Cuentanos mas de los pájaros de tu cabeza Pab!