30 septiembre 2005
Mi own private Beirut
En medio de lo que una vez fue un salón. Rodeado de mangueras negras de plastico rellenas de cable que cuelgan del techo, malheridas.
Encaramado a una montaña de escombros, cañizo, astillas de madera, ladrillos rotos, fragmentos de escayola, y polvo, mucho mucho polvo, Pab tiene una revelación: se sabe en ese preciso instante que hay en todo cámbio catártico. Ese momento de duda, esa pregunta, ese..."¿Donde demonios me he metido?".
23 septiembre 2005
Basura metafisica y un brindis
Todos los días ocurre en algún sitio algo realmente pequeño maravilloso y conmovedor, como de película de Amelie. Como de anuncio de colonia.
Y nadie lo ve, porque todo el mundo está redactando ambiciosos planes de empresa en las horas destinadas al almuerzo, llenando enormes cámaras frigoríficas industriales con lomos de vacuno que cuelgan en ganchos de hierro con forma de interrogante, o descolgando sonitonos con el éxito del verano pasado para hacer de sus telefonitos un poquito más de ellos mismos.
Podría vencerme el pesimismo y pensar sólo en los miles de margaritas que todos los días son arrastrados por bulldózers. Pero no es para tanto. Hay vida en todos lados, en las suelas de tus zapatos y bajo las teclas de tu teclado. En esa secreta y diminuta colección de polvo, pelusa, pestañas y miguitas de galleta con la que tú nunca convivirías a diario si te diera por pensar en su existencia.
Acunada en esa basura vive feliz la mierda que algún día crecerá para poblar el mundo dentro muchos siglos, cuando sólo seamos petróleo.
Y me da la sensación de que lo harán mucho mejor que nosotros.
Brindo por eso. Bien es sabido que, llegado el caso, yo brindo por todo.
15 septiembre 2005
Mon pere le bon vivant
De poetas, alfareros, rápsodas, filólogos, filósofos, fotógrafos, psicólogos, biólogos marinos, tramoyistas, oradores iluminados, astronautas, pilotos de hidroavión, guitarristas, actores, pintores abstractos, mensajeros, azafatos, francotiradoras , gigolós, solistas de arpa, sexadores de pollos, diseñadores de moda, estudiosos de las escrituras, escritores de relatos cortos, cocineros de nouveau cuisine, patrones de remolcador y restauradores de frescos renacentistas sin un lugar donde caerse muertos ya está lleno el mundo.
Amorticen su inversíon. Sean consecuentes. Piensen con la cabeza.
Si lo que desean es vivir su vida a través de la de sus hijos (y vivirla a todo tren) convenzalos para que se hagan notarios. O agentes inmobiliarios. O tal vez tenistas superdotados, pero eso ya es más complicado y además se suda.
Ahí es donde está la pasta de verdad.
14 septiembre 2005
Tecnopesimismo y detergente
Siglo XXII. Despues de haber limpiado las costas gallegas, abaratado la vivienda, erradicados el cáncer y el SIDA, jubilado a Bush, obtenido la paz mundial, y abolidos la pobreza y las discriminaciones, la humanidad finalmente alcanza su último reto: inventar la máquina del tiempo.
Y una vez construida no se les ocurre otra cosa que enviar a una guapa oficial uniformada de pelo oxigenado a principios del siglo XXI, para descubrirle a una simple ama de casa española lo maravillosamente bien que destruyen la suciedad las partículas de oxígeno activo de la lejía del futuro.
Y es que en los anuncios de detergente se esconde la más pura esencia de la naturaleza humana: Somos la ostia consiguiendo cosas... y nos encanta restregarselas a los que no las tienen.
13 septiembre 2005
Core dump
Me pregunto porqué la gente que al casarse saca ciento cincuenta euros a cada amigo, familiar y conocido no los devuelve el día que se divorcia.
Espero que crecer no consista en aumentar la lista de cosas que te gustaría hacer y no puedes.
Algún día espero descubrir con qué has de quitarte algo de entre los dientes si ese algo es precisamente tu último trozo de seda dental.
Antes odiaba la expresión "marco incomparable". Ahora escalan puestos "persona entrañable" y "calidad humana".
Envidio a la gente que a los ochenta mantiene sus facultades mentales intactas.
Envidio a la gente que tiene sus facultades mentales intactas.
Nunca me acuerdo de que soy fatal para las fechas.
Este verano ha acabado demasiado pronto.
Y este post es demasiado largo.
12 septiembre 2005
Enorme
Este lunes está resultando enorme. Es como un señor obeso con el que te toca compartir colchón, su peso curva la superficie de las cosas obligandote a estar pegado a él.
05 septiembre 2005
Ella
Me enseñó a convertir las manecillas del reloj en espirales. Aprendimos juntos a vivir del revés, sentados en los techos de las amplias estancias mirábamos a la gente caminar por debajo, ajena y atareada.
Estoy en mi sitio, en el punto en el que ni quiero ni necesito más de lo que tengo.
Sólo quiero que no me vuelvan a faltar minutos para aprenderme su espalda.
Sólo quiero no dejar de notar su olor en las sábanas.
30 agosto 2005
Decenas
La Chica de las Decenas del Telecupón sabía que sus dos años trabajo en el programa fructificarían tarde o temprano.
Meses de práctica y perseverancia la habían convertido en la más grácil recogiendo su número y la más inmóvil exponiéndolo. Su sonrisa era la más amplia e incontestable. Su tono, el más inteligible, jovial y despreocupado.
Ni siquiera el colirio vidrioso y cargante de la rubia del Reintegro ni la imponente voluptuosidad mediterránea de la pedorra de los Miles podían eclipasarla en esos tres segundos y medio de protagonismo absoluto en los que ella y su número brillaban con luz propia.
Desafortunadamente ni su agente ni sus admiradores pudieron evitar el abrupto fín de su carrera, cuando durante la prueba que le iba a proporcionar el papel protagonista en una superproducción sólo pudo colocar un pie delante del otro. Y enarbolar una sonrisa radiante, automática e histérica. Y decirlo con toda su alma.
"Decenas".
26 agosto 2005
Good bye, Mr. Moog
Como siempre me entero tarde de todo.
Hace dos dias murió Robert Moog, padre del sintetizador electrónico y creador de los Moog, esos teclados de intrincado aspecto entre catedralicio y espacial que han sido la banda sonora de nuestra infancia y nuestra juventud sin que tal vez lo sepamos.
Este señor no se resignó a que las cosas sonaran como habían sonado hasta entonces y escribió de su puño y letra unas cuantas de las letras del ahora extenso alfabeto sonoro que los músicos de hoy en día tienen a su disposición, utilizando una tecnología que en esos momentos parecía de origen extraterrestre.
Sus cacharros inauguraron una estética tecnológica llena de cables enredados, lucecitas y potenciómetros de la que se valieron Kraftwerk y compañía para poner patas arriba las actitudes y estilos hasta entonces asumidos en un grupo de música.
Más tarde formaciones de pop y rock alternativo los adoptaron de forma natural como un contrapunto intenso y versátil a las guitarras y hoy en día nadie se escandaliza al ver su característico logo encima del escenario de un concierto de cualquier estilo.
Puedo recordar la primera vez que escuché el principio de "Waiting" de Rentals y me pregunté "¿qué demonios es eso que está sonando? Suena a patines de bota blanca, a rosa fucsia, a cocacola y palomitas, a paseos en bicicleta..."
Sin ellos habría una ausencia difícil de llenar en las canciones de mis Lali Puna, Weezer y The Rentals, Daft Punk, Air...
Gracias, Mr. Moog.
22 agosto 2005
Clic
Mis horas de sueño se me habían convertido en periodos en blanco; tres puntos entre corchetes durante los cuales el sueño me echaba del escenario enganchandome el cuello con la curva de un bastón y mi yo cotidiano se quedaba esperando en alguna burbuja la cansina tonadilla del despertador de mi teléfono para volver a enfundarse en mi cuerpo.
Ahora algo ha hecho clic. No he sido artífice del cambio ni soy capaz de identificar su orígen. Tan sólo sé que desde hace unas noches cuando me duermo asisto a un auténtico concierto en clave de REM. Algo me hace soñar más deprisa y más intensamente de lo que nunca recuerdo haber hecho. Extensos y detallados, pero a la vez frenéticos y complejos. Tal vez conscientes de que sólo disponen de una noche para existir y han de echar el resto en las pocas horas que concedo a la cama.
Me son totalmente ajenos, no los entiendo casi nunca. Los lugares y personas que conozco en ellos me resultan totalmente sorprendentes. Y al despertar recuerdo menos de la mitad de la mitad.
Empiezo a pensar que estoy soñando los sueños de otra persona. Tal vez alguien los ha extraviado o los está soñando cada noche con algo de retraso y arrugados, como de segunda mano.
Me siento como si estuviera pirateando los canales de televisión por pago de un vecino extranjero. Lo único que me impide disfrutar de los programas es que siempre los pillo a mitad. Y que nunca vienen subtitulados.